El cáncer es todavía una de las principales causales de muerte en todo el mundo. Incluso hoy, con una sociedad experta en tecnología, desafíos tales como el envejecimiento demográfico, factores de riesgos de estilos de vida y la falta de intervención y estrategias de gestión efectivas, nos mantienen en la retaguardia. La necesidad de soluciones exitosas y basadas en evidencias se hace más evidente que nunca.